
Mientras vagaba por internet encontré un artículo que lleva por título educar para el futuro y sin pensarlo dos veces me lancé de cabeza a su lectura. Como madre que hace parte del grupo AMÁ, cualquier contenido de este tipo me llama el ojo y no lo dejo pasar, soy un buen target para los redactores de marketing, no lo voy a negar.
Cuando leí el encabezado no pude evitar pensar en lo que nos vende diariamente la ciencia ficción, educar a los niños para un futuro de tecnología o apocalíptico, enseñarles a construir un búnker o a cultivar papas, pero lejos de eso la lectura me hizo cuestionar muchos de mis comportamientos como madre, todos obviamente accionados por lo que creo que es correcto para mis hijos y que rara vez pongo en tela de juicio porque finalmente soy el adulto de la casa y la persona encargada de personificar las normas.
Y cuando hablo de cuestionar mis métodos es porque como padres creemos que estamos obligados a elegir un bando, de alguna manera construimos un muro invisible en nuestras mentes sobre lo que debe ser y lo que no. Tenemos una versión norte y una versión sur que nos divide interiormente y nos borra del panorama la pasión, el amor por el arte, las preferencias, la individualidad de los seres humanos y en especial de nuestros hijos.
El artículo habla abiertamente de que el sistema educativo español ha fallado y en cierta medida creo que el nuestro también. ¿Se vale decirlo aun cuando pagamos mensualidades altísimas en los colegios? Sí, es completamente válido.
Sin embargo y como lo mencionan ellos, no todo está perdido y es en parte porque somos los padres quienes tenemos en nuestro poder, las herramientas para derribar ese muro. Si la escuela educa a nuestros hijos en una masa sin respetar sus gustos, creencias, preferencias, inteligencias y habilidades, nosotros podemos apoyarlos desde casa.
Así que cuando hablamos del futuro no nos referimos a realidades distópicas en las que todos debemos conocer principios de programación y lenguaje informático, sino en el que cada individuo se sienta realizado y pueda hacer parte activa de la sociedad, desde sus propias habilidades y talentos.
Más allá de entregar una hoja de ruta sobre cómo debemos educar a los niños para el futuro, lo que me gustaría es generar una apertura al futuro por parte de los padres y sobre todo a lo que sucede en nuestro presente, que también viene de la educación que recibimos.

Los niños son altamente intuitivos y creativos, debemos dejar que sean dueños de sus pensamientos y reflexionen sobre sus acciones para que puedan comprender su entorno con una mirada más amplia.
esta frase se ha vuelto tan común que nos parece escucharla en todas partes como una forma de vida llena de meditación y viajes a la India, en los que algunos adultos buscan algo sin saber qué. Lo que debemos hacer como padres es darles a nuestros hijos la libertad de experimentar, de tener experiencias y buscar un camino que les apasione, no ponerlos a llenar un molde para el cual tal vez no estén hechos. Y es que todo hay que decirlo y hago un alto para mencionar que somos muchas las personas felices con el molde.
Si bien, como madres no podemos evitar estar como un escudo protector 24/7, podemos empezar a soltar algunas cosas y permitir que nuestros hijos sientan el rigor de sus acciones, que se caigan y tropiecen de vez en cuando.
Finalmente, quiero animarlas a dejar de lado el molde y salir un poco de lo convencional en lo que a educación se refiere, somos artífices de algo grande, somos las mamás de esos futuros seres humanos y podemos ayudarles a encontrar el camino indicado. Con AMÁ y ULTREX podemos lograrlo, cuéntanos en nuestro grupo de AMÁ cómo educas a tus hijos para el futuro, consejos que nos pueden ser útiles a todas.